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viernes, 13 de marzo de 2020
Grupos de clase virtual
Debido a este periodo sin asistencia al instituto, he preparado grupos virtuales, uno por cada clase. Cada clase tiene una código específico. Para solicitar el código, escribe al email del profesor indicando tu nombre y clase.
miércoles, 11 de marzo de 2020
Material Historia de la Filosofía - Tercer Trimestre
A continuación os dejo los apuntes de los autores que entran en este tercer trimestre:
Kant
Marx
Nietzsche
Ortega y Gasset
Habermas
Textos:
Lectura guiada de los textos de Kant
Lectura guiada de los textos de Marx
Lectura guiada de los textos de Nietzsche
Lectura guiada de los textos de Ortega
Texto de Habermas
Vídeos como material complementario:
Kant: Mentira la Verdad ( Kant 1 / Kant 2 ); Unboxing Philosophy (Conocimiento / Ética ); la aventura del pensamiento / Filosofía aquí y ahora
Marx: Mentira la Verdad / Unboxing Philosophy / La aventura del pensamiento / Filosofía aquí y ahora
Nietzsche: Mentira la Verdad / Unboxing Philosophy / La aventura del pensamiento / Filosofía aquí y ahora 1 / Filosofía aquí y ahora 2
Ortega y Gasset: Unboxing Philosophy / La Aventura del pensamiento / Audio de Ortega
Habermas: La filosofía de Habermas de Rafael Robles
Escribid las dudas en el documento de drive: Documento
Kant
Marx
Nietzsche
Ortega y Gasset
Habermas
Textos:
Lectura guiada de los textos de Kant
Lectura guiada de los textos de Marx
Lectura guiada de los textos de Nietzsche
Lectura guiada de los textos de Ortega
Texto de Habermas
Vídeos como material complementario:
Kant: Mentira la Verdad ( Kant 1 / Kant 2 ); Unboxing Philosophy (Conocimiento / Ética ); la aventura del pensamiento / Filosofía aquí y ahora
Marx: Mentira la Verdad / Unboxing Philosophy / La aventura del pensamiento / Filosofía aquí y ahora
Nietzsche: Mentira la Verdad / Unboxing Philosophy / La aventura del pensamiento / Filosofía aquí y ahora 1 / Filosofía aquí y ahora 2
Ortega y Gasset: Unboxing Philosophy / La Aventura del pensamiento / Audio de Ortega
Habermas: La filosofía de Habermas de Rafael Robles
Escribid las dudas en el documento de drive: Documento
lunes, 10 de febrero de 2020
Historia de la Filosofía - 2ª Evaluación
Agustín de Hipona: Textos / Parte 1 / Parte 2
Tomás de Aquino: Textos / Presentación / Cinco vías
Guillermo de Ockham
Nicolás Maquiavelo
René Descartes: textos / comentario
David Hume: textos
Tomás de Aquino: Textos / Presentación / Cinco vías
Guillermo de Ockham
Nicolás Maquiavelo
René Descartes: textos / comentario
David Hume: textos
Materiales para estudiar
Indicaciones preguntas (Respuestas a algunas cuestiones de algunos autores)
Resúmenes:
Agustín de Hipona
Tomás de Aquino
Descartes
Hume
Indicaciones preguntas (Respuestas a algunas cuestiones de algunos autores)
Resúmenes:
Agustín de Hipona
Tomás de Aquino
Descartes
Hume
Materiales de ampliación:
Agustín de Hipona: Opción 1 / Opción 2
Tomás de Aquino: Opción 1 / Opción 2
Guillermo de Ockham (o Occam): Opción 1 / Opción 2
Nicolás Maquiavelo: Opción 1
Descartes: Opción 1 / Opción 2
Hume: Opción 1 / Opción 2
Vídeos recomendados:
Agustín de Hipona: Unboxing Philosophy / Mentira la Verdad
Tomás de Aquino: Unboxing Philosophy / Adictos a la Filosofía
Guillermo de Ockham (o Occam): Unboxing Philosophy
Descartes: Unboxing Philosophy / Adictos a la Filosofía / Mentira la Verdad
Hume: Unboxing Philosophy / Adictos a la Filosofía
Tomás de Aquino: Opción 1 / Opción 2
Guillermo de Ockham (o Occam): Opción 1 / Opción 2
Nicolás Maquiavelo: Opción 1
Descartes: Opción 1 / Opción 2
Hume: Opción 1 / Opción 2
Vídeos recomendados:
Agustín de Hipona: Unboxing Philosophy / Mentira la Verdad
Tomás de Aquino: Unboxing Philosophy / Adictos a la Filosofía
Guillermo de Ockham (o Occam): Unboxing Philosophy
Descartes: Unboxing Philosophy / Adictos a la Filosofía / Mentira la Verdad
Hume: Unboxing Philosophy / Adictos a la Filosofía
miércoles, 2 de octubre de 2019
Mito de la Caverna
El mito de la caverna
I - Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.
Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
- Ya lo veo-dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
- ¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus!- dijo.
- Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
- Es enteramente forzoso-dijo.
- Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
- Mucho más-dijo.
II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
- Así es -dijo.
- Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
- No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
- Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
- ¿Cómo no?
- Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
- Necesariamente -dijo.
- Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
- Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
- ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
- Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
- Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
- Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?
- Ciertamente -dijo.
- Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.
- Claro que sí -dijo.
III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la. región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
- También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.
Según la versión de la República de J.M. Pabón y M. Fernández Galiano, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1981 (3ª edición)
miércoles, 20 de febrero de 2019
Explicación sobre Hume
La realidad humana es compleja, nos llegan montón de cosas a la mente; ahora bien, ¿cómo estamos seguros de que lo que estamos viendo, no lo vemos desde las ideas preconcebidas que ya tenemos (lo que Hume llama creencias). La creencia es interpretar la impresión desde la idea. Por ejemplo: tus amigos dicen de una persona que es antipática; cuando te encuentres con esa persona, si la ves desde esa idea, eso ya estará influyendo en cómo la ves. Lo que quiere decir Hume es que es muy difícil, sino imposible, conocer la realidad tal cual, porque tenemos una carga, que viene dada por nuestras experiencias anteriores, por lo que nos han contado, que influye en nuestra manera de ver la realidad.
Esto es, las cosas cotidianas, solo como impresiones serían muchos y diversos estímulos desconectados (colores, formas, sonidos, olores...); y nuestra imaginación es la que las conecta en una sola cosa a través de las leyes de asociación de la naturaleza humana (que todos los seres humanos por el hecho de ser humanos tienen). Estas leyes son la semejanza (unas cosas que vemos se parecen a otras que ya hemos visto), la contigüidad ( unas cosas aparecen al lado de otras, con respecto al espacio; y unas después de otras, con respecto al tiempo) y la causalidad (unas cosas dan lugar a otras).
Una vez que ya tenemos la idea de una cosa, cuando veamos otra cosa parecida; no sabemos si en realidad esta cosa tiene alguna conexión en la naturaleza, sino somos nosotros los que creamos esta conexión. Ya no vamos a ver las cosas desde su misma aparición, sino que las vemos desde las creencias que ya tenemos.
Ahora bien, sin creencias, dice Hume, que desaparecería el mundo cotidiano, dejaríamos de ver lo que vemos. Y ahí viene la problemática del conocimiento: ¿cómo tener un conocimiento que se ajuste realmente a lo que hay y que no esté interpretado desde nuestra imaginación y nuestras creencias?
El mundo cotidiano no se puede reducir únicamente a lo que percibimos, porque en parte lo estamos construyendo a través de la imaginación. Partimos, dice Hume, de la creencia de que los objetos cotidianos existen y podemos conocerlos tal cual; pero esto ya es es sí misma una creencia. A nuestra mente solo llegan una diversidad de sensaciones; y es nuestra mente quien las junta. Creemos percibir las cosas, pero no tenemos la certeza absoluta de que así sean; podría ser que si tuviésemos otras creencias, la realidad percibida fuese otra.
Aun así, con toda esta problemática, el objetivo de Hume es que la realidad que percibimos se ajuste lo más posible a la propia realidad; y el criterio que utiliza es que se correspondan nuestras ideas en la medida en que se pueda a las impresiones que de la realidad tenemos. Pero las ideas más complejas se alejan cada vez más de las impresiones, y Hume cae en la cuenta del papel que juega la creencia en todo esto.
Esto es, las cosas cotidianas, solo como impresiones serían muchos y diversos estímulos desconectados (colores, formas, sonidos, olores...); y nuestra imaginación es la que las conecta en una sola cosa a través de las leyes de asociación de la naturaleza humana (que todos los seres humanos por el hecho de ser humanos tienen). Estas leyes son la semejanza (unas cosas que vemos se parecen a otras que ya hemos visto), la contigüidad ( unas cosas aparecen al lado de otras, con respecto al espacio; y unas después de otras, con respecto al tiempo) y la causalidad (unas cosas dan lugar a otras).
Una vez que ya tenemos la idea de una cosa, cuando veamos otra cosa parecida; no sabemos si en realidad esta cosa tiene alguna conexión en la naturaleza, sino somos nosotros los que creamos esta conexión. Ya no vamos a ver las cosas desde su misma aparición, sino que las vemos desde las creencias que ya tenemos.
Ahora bien, sin creencias, dice Hume, que desaparecería el mundo cotidiano, dejaríamos de ver lo que vemos. Y ahí viene la problemática del conocimiento: ¿cómo tener un conocimiento que se ajuste realmente a lo que hay y que no esté interpretado desde nuestra imaginación y nuestras creencias?
El mundo cotidiano no se puede reducir únicamente a lo que percibimos, porque en parte lo estamos construyendo a través de la imaginación. Partimos, dice Hume, de la creencia de que los objetos cotidianos existen y podemos conocerlos tal cual; pero esto ya es es sí misma una creencia. A nuestra mente solo llegan una diversidad de sensaciones; y es nuestra mente quien las junta. Creemos percibir las cosas, pero no tenemos la certeza absoluta de que así sean; podría ser que si tuviésemos otras creencias, la realidad percibida fuese otra.
Aun así, con toda esta problemática, el objetivo de Hume es que la realidad que percibimos se ajuste lo más posible a la propia realidad; y el criterio que utiliza es que se correspondan nuestras ideas en la medida en que se pueda a las impresiones que de la realidad tenemos. Pero las ideas más complejas se alejan cada vez más de las impresiones, y Hume cae en la cuenta del papel que juega la creencia en todo esto.
domingo, 17 de febrero de 2019
Historia de la Filosofía - Segunda Evaluación
Para el segundo examen de la segunda evaluación
Ockham - apuntes
Maquiavelo - apuntes y capítulos XV al XIX del El Príncipe
Descartes - Libro de texto - Texto Evau (Tercera Meditación)
Hume - apuntes
Rousseau - apuntes
Ockham - apuntes
Maquiavelo - apuntes y capítulos XV al XIX del El Príncipe
Descartes - Libro de texto - Texto Evau (Tercera Meditación)
Hume - apuntes
Rousseau - apuntes
lunes, 28 de enero de 2019
Maquiavelo
En el siguiente enlace están los capítulos de El Príncipe de Maquiavelo. Hay que leer del XV al XIX:
El Príncipe
lunes, 14 de enero de 2019
lunes, 7 de enero de 2019
Tomás de Aquino
En los siguientes enlaces os encontraréis la presentación que hemos trabajado en clase, que es un resumen del libro, y las cinco vías de Tomás de Aquino para demostrar racionalmente la existencia de Dios.
Presentación Tomás de Aquino
Cinco vías
También sería recomendable ver los siguientes vídeos:
Presentación Tomás de Aquino
Cinco vías
También sería recomendable ver los siguientes vídeos:
martes, 19 de diciembre de 2017
Metafísica de Aristóteles
Para el tema en el que vamos a entrar, nos viene muy bien una introducción a la metafísica de Aristóteles.
viernes, 26 de mayo de 2017
Material para preparar la Evau 2017
En el siguiente enlace puedes acceder a distintos materiales para preparar la Evau:
Materiales Evau - Historia de la Filosofía
Es muy recomendable ver los siguientes programas (Mentira la Verdad) sobre algunos libros de autores clásicos de Filosofía:
También puedes ver los siguientes programas de Grandes Filósofos:
Materiales Evau - Historia de la Filosofía
Es muy recomendable ver los siguientes programas (Mentira la Verdad) sobre algunos libros de autores clásicos de Filosofía:
También puedes ver los siguientes programas de Grandes Filósofos:
viernes, 6 de mayo de 2016
Marx
En la siguiente página podéis aprender más de Marx: biografía, filosofía, textos, ejercicios y curiosidades: Marx en Webdianoia.
Y además podéis ver el siguiente vídeo sobre Marx.
Más vídeos sobre el pensamiento de Marx:
Nietzsche
En la siguiente página podéis aprender más de Nietzsche: biografía, filosofía, textos, ejercicios y curiosidades: Nietzsche en Webdianoia.
Y además podéis ver el siguiente vídeo sobre Nietzsche.
lunes, 25 de abril de 2016
Historia de la Filosofía: Kant
Aquí podéis ver unos amenos vídeos para entender la filosofía de Kant:
Teoría del Conocimiento:
Ética:
Teoría del Conocimiento:
Ética:
domingo, 13 de diciembre de 2015
Historia de la Filosofía Antigua. Grecia y el Helenismo
En el siguiente enlace puedes leer el libro "Historia de la filosofía antigua. Grecia y el Helenismo" para ahondar el pensamiento de este periodo; principalmente de Platón y Aristóteles, y para adentrarse también en las escuelas helenísticas:
Historia de la filosofía antigua. Grecia y el Helenismo
Historia de la filosofía antigua. Grecia y el Helenismo
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